You are here: Home > Educación, Libertad, Seguir la propia conciencia, Valores > EL SHOW DE TRUMAN

EL SHOW DE TRUMAN

El derecho a la intimidad es precisamente eso, un derecho; por tanto la única persona autorizada a violarlo es el propio titular, aunque otros tienen la capacidad de hacerlo sin autorización y desafortunadamente eso está ocurriendo cada día más a través del soporte tecnológico más poderoso conocido: las plataformas de información y de comunicación.truman_show_ver2
El poder de la televisión y de internet parece no tener límites en la cuestión de la intromisión en las vidas personales. Son medios extraordinarios para entrar en la intimidad desde las dos formas posibles: con consentimiento del titular o sin él.

Ambas formas las estamos experimentando a diario en la televisión con programas basados en resistir el “espionaje” nacional (programas de convivencia) y otros donde el titular de su vida privada dispone de todos los elementos necesarios para hacerla público-rentable (programas del corazón).

A este artificio de entretenimiento se une la pasividad del espectador televisivo que, por lo general, no selecciona, no atiende, no profundiza, no crítica,… sólo consume.

En internet ocurre algo parecido, pero se agrava la cuestión gracias a la distancia y desconocimiento entre los comunicantes, de tal forma que parece que cuesta menos esfuerzo (incluso parece que es lo más normal) servir en esas bandejas universales llamadas redes sociales nuestras fotos, comentarios, información personal y de personas conocidas, nivel económico, anécdotas, actividades, problemas, preocupaciones, sentimientos,…

Los alumnos de Educación Secundaria Obligatoria están despegando en la intercomunicación a través de la red (web, blogs, correo electrónico, redes sociales, WhatsApp,…) y no son conscientes plenamente del peligro de abrir su existencia al mundo entero, casi sin límites, porque estos medios de comunicación les seducen, les embriagan y en algunos casos les generan cierta adicción.

A ello se suma el deseo de emular a los adultos jóvenes que forman parte de los programas televisivos de convivencia social, cuyos modelos de personas y estilos de vida desean alcanzar, sin ser saber cuál es precio que han de pagar con una moneda llamada intimidad.

En Cine & Valores creemos que El Show de Truman está hoy más vigente incluso que cuando se creó en 1998, pues se han cumplido los vaticinios de los creadores. Es sin duda una gran metáfora sobre esta cuestión que ayudará a los jóvenes a entender el valor de la intimidad personal, el peligro de intromisión perniciosa y no autorizada, la fragilidad de los límites entre la vida privada y publica y sobre todo el “suicidio” que conlleva la exposición personal de nuestra privacidad de un modo indiscriminado.

  • Facebook
  • Twitter
  • RSS

Leave a Reply


− 4 = uno