You are here: Home > Gobernarse a sí mismo en la adolescencia, Seguir la propia conciencia, Valores > Tsotsi, de Gavin Hood (2005)

Tsotsi, de Gavin Hood (2005)

Huérfano desde muy pequeño y obligado a salir adelante por sus propios medios, Tsotsi ha llevado una vida de privaciones extremas. Vive entre las calles de Johanesburgo y las chabolas de Soweto, una barriada marginal superpoblada (con más de cuatro millones de personas), ahogada por la miseria, la delincuencia, el desamparo y la violencia. Él y su pandilla se dedican a robar, amenazar y golpear para sobrevivir, y el protagonista tiene escasa conciencia de los sentimientos de los demás —pues se ha endurecido borrando cualquier sentido de compasión y vive gobernado por el impulso y el instinto—. Sin ningún plan para el futuro, le mueve sólo el miedo que inspira a otros. Tras una discusión con otros pandilleros, Tsotsi huye en solitario y atraca a una mujer, llevándose su coche. Lo que no ha advertido es que en la parte de atrás hay un bebé. De manera sorprendente decide llevárselo a su cochambrosa casa —una miserable chabola en la que vive solo—. Ver al pequeño despierta unos desconocidos sentimientos de ternura en Tsotsi: ¿añora la inocencia de una nueva vida? ¿Desea asumir una responsabilidad que hasta ese momento no se había planteado como posible? La película intercala largas pausas —que facilitan la reflexión—, sin recurrir al sentimentalismo ni al melodrama. Esta historia conmovedora, sobria, emocionante y contundente se llevó el Oscar a la mejor película extranjera.

“La edad juvenil está asociada a la rebeldía; pero ésta puede ser auténtica o conformista. Esta última es la de aquellos que no se preguntan nada, se dejan llevar, sobreviven a las circunstancias porque no tienen nada que les oriente, les guíe, les dé un sentido a sus existencias. Entonces se sumergen en el presente, en la emoción del momento, porque, dirán quizá: “No hay nada más excitante que sentir la adrenalina”.

  • Facebook
  • Twitter
  • RSS

Leave a Reply


tres + = 5